Con mi zapatito roto, el tacón en mis manos, caminando bajo la lluvia con mi vestidito blanco (ese que decías que parecía de novia, o de primera comunión)totalmente lleno de barro. Así terminé esa noche en que desapareciste.
Y con una manchita de sangre que jamás saldrá.Ni de mi vestidito tan lindo y tan sucio ni de mi mente donde siempre estas acurrucado como durmiendo siesta.
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