Ella me hablaba con ternura puso en mis labios su dulzura Chuy Razgado
Anoche arañe con mis uñas tu trasero. Y lo hice por última vez porque sabia que tus gemidos serian los ultimos que escucharia en mi vida.
Anoche te mire a los ojos y te vi llorar. Mis dedos se deslizaban lentamente por tu ropa interior y las lágrimas deslizaban por tus ojos. Eran dos perlas adornando tu rostro de niña, tu expresión de placer.
Hundí mis manos entre tus medias y seguí avanzando. Tus pechos pequeños que eran mi gloria estaban mirándome, inquietos. Te retorcias ansiosa por que los toque o los bese. Y lo hice sin hacerte sufrir demasiado pues sabia que sería la última vez.
Sabía que amar así era irreal. Sabia que te entregaste a mi como una hoja en otoño se entrega a la gravedad. Pero las hojas solo caen al suelo para morir.
Y yo sabia que tu piel estaba hecha para castigarla con mi indiferencia. Por eso es que huyo de tus brazos aunque sean la gloria eterna.
Me deje crecer las uñas adrede. Sólo para marcar mi territorio como los lobos cubren con orines su zona. No lo creeras, tu imagen mental en este momento sera de una mujer sonriente pero te equivocas. Huir es mi prerrogativa, mi derecho de mujer cobarde. Pero mi placer eras tu.
Anoche te sorprendiste de mi violencia. Anoche mi pasión en la cama hizo brotar lágrimas de placer de tus ojos hermosos. Perdoname por regalarte la noche de placer más irreal de tu vida. Perdoname por entregarme asi. Perdoname por darte todo mi ser solo por esta noche. Perdoname porque lo hice sólo porque sabria que sería la última (y la única) noche en que entregaría mi cuerpo y mi alma a tu inocencia. Perdoname por saber que fuiste mia toda tu vida. Perdoname por saber que tu ropa interior se moja sólo por mi y así sera toda tu vida.
Perdoname porque todo lo que sientes por mi me interesa un rábano. Perdoname porque por eso huyo, pues estuve al pie del precipicio y tu estabas lista para recibirme.
Pero yo preferí dar la vuelta y pisar tierra firme.
Por eso perdoname por arañar tu trasero por última vez. Pero verás que mas nunca lo haré. Verás que mañana estaré lejos y de mi tendrás solo el olor de mi saliva, la sensación fisica de dolor y la sangre seca escurriendo por tus nalgas.